Si estás preparando una escapada a la nieve hay ciertas cosas que te vas a llevar, y que son obvias. La ropa, las gafas de sol, tu móvil, quizás los skies y los bastones (a no ser que los alquiles)...
Pero las 10 cosas que no debes olvidar en tu viaje a la nieve, esas que nadie te dice y que luego recuerdas cuando ya estás allí y ya es tarde... de esas son de las que vamos a hablar en este artículo.
Un raspador: indispensable cuando hay nieve pegajosa. Son pequeños, de plástico, y sirven para quitar la nieve que se acumula en la parte baja de las botas o en el parabrisas del coche. Y como son de tamaño tarjeta de crédito, las puedes guadar fácil en el bolsillo en la cartera.
El Forfait: obvia, que dirán algunos. Pero no se trata del forfait en sí, sino de llevarlo a la mano. Y al igual que el raspador, la mejor opción es llevarla en la cartera. Hay algunas muy interesantes que tienen un cordón, y pueden ir del cuello, por lo que tanto el forfait, como el raspador o el DNI (siempre hay que ir documentado) pueden ir colgando del pecho, con un fácil acceso cuando haga falta.
Cordones especiales de sujección: esto solo es válido si vas a esquiar a zonas de nieve muy alta, y si no eres campeón olímpico de slalom. En esos casos es posible que te caigas esquiando, y cuando te levantes del mamporro y te sacudas la nieve, igual no ves tus skies... Ahí tienes dos opciones: o los tienes atados con un cordón a las botas; o te esperas a que el deshielo deje el monte pelado.
Piel de foca: esto es muy útil para el sky de travesía. Son unas tiras que se colocan debajo de cada esquí para subir pendientes. Originalmente eran de foca, y de ahí su nombre. Hoy en día, obviamente, las hacen de otros materiales. Ningún animal ha sido dañado en la elaboración de este artículo.
Crampones: son unas piezas, normalmente metálicas, que se adaptan a la suela de la bota para mejorar la adherencia a ciertas superficies heladas. De la parte inferior salen unas puntas que se clavan en el hielo. Claro que si haces descenso y no tienes pensamiento de salirte de tus skies, tampoco es necesario.
Piolet: este es otro elemento que solo es válido en según qué viaje hagas. El piolet es un instrumento para alpinismo. Consiste en un pico con una parte plana que se usa como ayuda en la escalada. Si aún no tienes y quieres comprarte uno, te recomendamos que adquieras uno con dragonera, una correa ajustable que va enganchada al mango.
Navaja: una buena navaja multiusos puede valerte para un roto y para un descosido. Las letherman, por ejemplo, son muy interesantes. Tienes en tu mano destornilladores, cuchillo, lima... Si se te rompe una bota o cualquier otro percance menor, puede serte de mucha utilidad.
Antivaho: una de las peores cosas que pueden pasarte en la nieve es quedarte ciego por culpa del vaho. Si te las colocas en la cabeza te pasará seguro (es por donde más transpiramos). Una solución muy interesante es usar unas toallitas limpiadoras que están impregnadas de un producto químico que evita que se te empañen.
Brújula y altímetro: ¿obvio? Pues seguramente sí, pero no estaba de más recordarlo en esta lista. De igual forma que llevamos un reloj para saber “cuándo” estamos, igual de necesario es llevar estas herramientas para saber dónde estamos o hacia dónde dirigirnos. Y para esto último es necesario un fantástico complemento:
Mapa de recorridos: más obvio todavía. Pero es vital no salirse de los recorridos, ni improvisar, respetar los límites... Nuestro viaje a la nieve es un viaje de placer, y es mejor no llevarse ningún susto.
Estas son nuestras 10 cosas que no debes olvidar en tu viaje a la nieve, y sin embargo somos conscientes de que la experiencia es la mejor herramienta para saber qué llevar. Por tanto, os invitamos a compartir en el blog vuestros 10 “indispensables en la nieve”.









